Modelo institucional
Cómo opera el observatorio, y bajo qué reglas.
Este documento articula públicamente qué hace el observatorio, cómo se sostiene y bajo qué reglas opera frente a quien lo financia o le encarga trabajo. Es complemento del Manifesto: aquél declara la doctrina académica; éste, el modelo institucional. Es público por construcción.
§1 · Qué es y por qué existe
Infraestructura informacional pública sobre México.
El Observatorio Datos México es infraestructura informacional pública sobre México. No es think tank, no es consultora, no es medio de comunicación, no es institución de gobierno. Es un organismo académico cuya función es articular datos oficiales en respuestas verificables a preguntas que la sociedad mexicana tiene derecho a poder responder.
Existe porque México tiene datos oficiales sustanciales —en INEGI, CONSAR, CONEVAL, Banxico, secretarías federales, gobiernos estatales y municipales— pero no tiene infraestructura accesible que los articule en respuestas concretas con metodología transparente. Esa carga recae hoy, una y otra vez, sobre cada periodista, investigador, estudiante o ciudadano interesado.
Existe también en un momento particular del país. La desaparición del INAI dejó un vacío institucional en la garantía del derecho de acceso a la información pública. Ese vacío no es la razón de ser del observatorio —el observatorio existiría con o sin INAI—, pero sí define el horizonte público en el que opera: el costo civil de la opacidad subió, y la responsabilidad de organismos académicos independientes frente a los datos públicos subió con él.
§2 · El problema que resuelve
No es falta de datos. Es falta de infraestructura.
México no carece de datos. Carece de infraestructura que vuelva los datos respondibles. Y carece, en una capa más profunda, de organismos capaces de levantar el dato cuando éste existe pero no está públicamente accesible.
El observatorio ocupa un lugar que ni una voz individual ni una institución con agenda propia pueden ocupar. Tiene la identidad pública para solicitar formalmente lo que existe pero no se ve. Tiene la independencia para investigar por fuera lo que no se entrega. Tiene la disciplina académica para que el trabajo quede registrado bien y de manera permanente.
Dos casos ilustran el tipo de trabajo que nadie estructuralmente está haciendo hoy en México:
Información oficial técnicamente exigible pero no publicada.
Existen estudios actuariales, evaluaciones, modelos y documentos técnicos que las instituciones públicas mexicanas producen por mandato y que deben existir, pero que no se publican o que se entregan parcialmente. Un ciudadano individual difícilmente logra que la institución los entregue. Una organización académica con identidad pública sí puede solicitarlos formalmente, documentar la respuesta —concedida, parcial o negada— y, en cualquier caso, reconstruir por fuera lo que el dato disponible permita inferir. El observatorio puede sostener ese trabajo durante los meses que toma; un individuo no.
Información oficial publicada pero ilegible.
Existen datos públicos —rendimientos de subastas de deuda, ejecuciones presupuestales, padrones, contratos— que se publican técnicamente pero de forma dispersa, sin serie histórica consolidada, sin documentación accesible que vuelva el dato utilizable. Alguien tiene que organizarlo, mantenerlo en el tiempo y volverlo citable. Es exactamente el tipo de trabajo por el que un despacho de análisis, una asociación empresarial o un medio especializado pueden financiar el encargo — y por el que el observatorio puede aceptarlo porque produce, como subproducto, un dataset público permanente.
§3 · Tres capas, una sola misión
Tres formas de cumplir la misma misión.
El trabajo del observatorio se organiza en tres capas. No son un menú de servicios. Las describimos en orden de centralidad, no de volumen.
- 3.1
El núcleo
Misión propia.
La misión propia es la agenda de transparencia del observatorio sobre el aparato público y las realidades cuantificables de México. Es el trabajo de fondo: los ciclos temáticos profundos —pensiones, vivienda, salud pública, educación, seguridad, mercado laboral—, los papers académicos que respaldan cada ciclo, los datasets incorporados al SDK público, los artículos del corpus pregunta-respuesta que se publican uno a uno.
Es el núcleo del observatorio. El resto de las capas existe para sostener, multiplicar o financiar este núcleo, no para reemplazarlo. Una organización cuyo trabajo central sean los encargos pagados sería una consultora con fachada académica; el observatorio es lo contrario: una agenda académica pública que se sostiene parcialmente con trabajo de encargo bajo reglas estrictas.
- 3.2
Músculo cívico
Investigaciones express.
Las investigaciones express son trabajos de corto alcance que el observatorio toma por convicción cívica, gratuitos o casi. Responden preguntas acotadas —de medios, periodistas o ciudadanía— que requieren rigor pero no la profundidad de un ciclo completo. Su producto típico es un dossier de hechos verificados, una cronología trazable, un análisis de fuentes públicas.
No son el pilar económico del observatorio. Existen porque hacerlas es coherente con la misión, porque generan presencia pública, porque construyen relaciones con periodistas y porque cimientan la reputación del observatorio como organismo al que se puede acudir. Son el músculo cívico del proyecto.
El primer caso público del observatorio bajo esta capa fue el caso sobre los precios del jitomate y los contratos del SuperISSSTE, atendido a partir de la pregunta original de una periodista. Disponible en /transparencia.
- 3.3
La crema
Investigaciones profundas por encargo.
Las investigaciones profundas por encargo son trabajos prolongados, sostenidos en el tiempo, que producen hallazgos nuevos sobre opacidades reales. Toman meses; requieren acceso formal a información que un actor individual no puede solicitar; cruzan microdatos oficiales con archivo, con solicitudes de transparencia, con análisis técnico de profundidad.
Esta capa es la que se cobra. Es trabajo de calidad y duración equivalente a la consultoría académica seria, y se cotiza con esa lógica. El cliente puede ser una fundación con agenda temática propia, una asociación empresarial con interés legítimo en un mercado, un despacho que requiere análisis técnico independiente, un medio que financia un reportaje de investigación largo.
Lo que el cliente compra es trabajo riguroso producido bajo las reglas públicas del observatorio. Lo que el cliente no compra está descrito explícitamente en la siguiente sección.